G4 INTERACTIVO L. Taller de lectura N°7
Lee detenidamente la siguiente lectura. En casa de la brujaY ahora, claro está, querrás saber qué le había sucedido a Edmund. Éste había comido su parte de la cena, pero no había saboreado realmente la comida porque no dejaba de pensar en las delicias turcas; y no existe nada que arruine tanto el sabor de la buena comida cotidiana como el recuerdo de la mala comida mágica. También había oído la conversación, y tampoco había disfrutado demasiado con ella, porque no dejaba de pensar que los otros no le prestaban la menor atención e intentaban dejarlo de lado. Eso no era así, sólo eran imaginaciones suy as. Y luego había escuchado hasta que el señor Castor les habló de Aslan y de todo el plan de reunirse con él en la Mesa de Piedra. Fue entonces cuando, sin hacer ningún ruido, empezó a deslizarse con cautela bajo la cortina que colgaba sobre la puerta; pues la mención de Aslan le provocó unasensación horrible y misteriosa, del mismo modo que a los otros les provocó una que resultaba agradable y también misteriosa. En el mismo instante en que el señor Castor recitaba el verso sobre « el Hijo de Adán en carne y hueso» , Edmund había empezado a girar en silencio la manecilla de la puerta; y justo antes de que su anfitrión hubiera empezado a contarles que la Bruja Blanca no era realmente humana sino mitad genio maléfico y mitad una gigante, el niño había salido al exterior en plena nevada y cerrado con sumo sigilo la puerta a su espalda. No hay que pensar que Edmund fuera tan malo que realmente deseara queconvirtieran en estatua de piedra a sus hermanos. Lo que en realidad deseaba eran las delicias turcas y convertirse en príncipe —y más adelante en rey— y también vengarse de Peter por llamarlo alimaña ponzoñosa. En cuanto a lo que la bruja pudiera hacer con los otros, no deseaba que ésta fuera especialmente amable con ellos —desde luego no que los colocara al mismo nivel que él—, pero se las arregló para creer, u obligarse a creer, que no les haría nada del todo malo. « Porque —se dijo a sí mismo— los que dicen cosas desagradables sobre ella son sus enemigos y probablemente la mitad de todo ello no sea cierto. Se mostró de lo más amable conmigo, desde luego mucho más amable que ellos. Supongo que es la reina legítima, en realidad. ¡En cualquier caso, será mejor que ese horrible Aslan!» . Al menos aquélla fue la excusa que forjó en su mente para lo que estaba haciendo. No era una buena excusa, sin embargo, ya que en lo más profundo de su ser sabía realmente que la Bruja Blanca era mala y cruel. Investiga y escribe el significado de las palabras desconocidas. Cotidiana Deslizarse Cautela Recitaba Manecilla Anfitrión Maléfico Nevada Alimaña Ponzoñosa Edmund demostró la siguiente sensación con la comida de los castores. desagrado no saboreó riquísima Edmund se sentía de la siguiente manera. amado ignorado normal Edmund realizó la siguiente acción cuando terminó la cena. escuchó atento comió el postre salió de la casa